Funcionario con traje de protección y mascarilla inspecciona el suelo con linterna en un espacio bajo un edificio

Desratización: qué es, en qué consiste y cuándo necesitas una empresa profesional

Excelencia

José Luis Fortuny

Director Comercial e Innovación ILUNION Facility Services

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José Luis Fortuny

Las plagas de roedores no son solo una molestia visual, representan una amenaza directa para la viabilidad de tu negocio y la integridad de tus instalaciones. Ratas y ratones actúan como vectores de patógenos graves, transmitiendo enfermedades como la leptospirosis, el hantavirus o la salmonelosis. Además, destrozan cableados, dañan estructuras y comprometen de forma crítica la seguridad alimentaria y la reputación de cualquier compañía.

Frente a esta amenaza, las soluciones caseras fracasan. La desratización se impone como la única respuesta técnica y profesional. Si te preguntas exactamente la desratización qué es, en las siguientes líneas desgranamos cómo funciona su metodología, los tratamientos más efectivos del sector y en qué momento resulta imperativo contratar a especialistas para neutralizar el problema de raíz.

¿Qué es la desratización?

En la desratización hay que abandonar el concepto anticuado de esparcir veneno por las esquinas de la instalación. Hablamos de un entramado de técnicas, estrategias y tratamientos diseñados para prevenir, controlar y erradicar la presencia de roedores en una instalación o en el entorno próximo.

Una intervención verdaderamente profesional arranca con un Diagnóstico de Situación según la Norma UNE-EN 16636:2015 que utiliza el Sistema de Gestión Integral de Plagas, para dar la solución más precisa. Solo entonces se selecciona el mejor método de control, se ejecuta el tratamiento físico o químico y se implementa un tratamiento preventivo con un desarrollo técnico especificio posterior para asegurar que el riesgo de aparición de roedores disminuye.

¿En qué se diferencian los tratamientos de desratización, desinsectación y desinfección?

El concepto DDD (desinsectación, desratización y desinfección) constituye la columna vertebral de la sanidad ambiental aplicada:

  • Desinsectación: Consiste en el control y, si es posible, en la eliminación de insectos en unas determinadas instalaciones, con el fin de que estos no sean un obstáculo para el usuario de las mismas.
  • Desratización: Consiste en el control y, si es posible, en la eliminación de roedores en unas determinadas instalaciones para que estos no sean un obstáculo para el usuario de las mismas.
  • Desinfección: Procedimiento de eliminación, de reducción o de control de los microorganismos (cuando esta actividad forma parte de una actividad de gestión de plagas o que está asociada con una medida de gestión de plagas).

Otro concepto importante que deriva de un diagnóstico de situación de la instalación, donde no hay ningún problema de control de plagas es la:

  • Monitorización: Proceso que consiste en mantener una vigilancia específica de una plaga durante un periodo de tiempo acordado y en mantener un registro sistemático de los progresos realizados o de las desviaciones respecto al nivel definido.

Fases y metodología del proceso de desratización

Para erradicar una infestación y proteger el espacio a largo plazo, el proceso de desratización debe atacar la raíz del problema mediante una metodología estructurada y certificada.

Fase 1: Inspección e identificación de la plaga

El aplicador de control de plagas inspecciona el perímetro buscando evidencias o incidencias de roedores, pudiendo detectar: excrementos, marcas de roeduras en cables, huellas, ruidos ocultos o la ubicación de las madrigueras. Esta inspección nos puede reflejar que tipo de especie invade la instalación:

  • Rata gris: Rattus norvegicus.
  • Ratón común: Mus musculus.
  • Rata de los tejados: Rattus rattus.

Fase 2: Diagnóstico y plan de acción

Con las pruebas en la mano, el responsable técnico de control de plagas define su estrategia y el desarrollo técnico que se va a seguir en la instalación, para prevenir y disminuir el riesgo de entrada de roedores en la instalación. Determina qué tipo de control se va a llevar a cabo monitorización, control químico, físico o mecánico y se va a recomendar las medidas correctoras oportunas si son necesarias.

Fase 3: Aplicación del tratamiento

Mediante la instalación de dispositivos de control con rodenticida o cebo placebo en el interior o mecanismos de captura acompañados de la señalización de seguridad obligatoria. Estos compuestos están estrictamente autorizados por el Ministerio de Sanidad. Finalizada la intervención, se entrega un informe técnico detallando los productos empleados y las pautas y las recomendaciones para disminuir la proliferación de roedores.

Fase 4: Seguimiento y prevención

El seguimiento evalúa los indicadores de actividad residual, revisa los dispositivos de control y ajustar el desarrollo técnico de la instalación, si cambian las condiciones o el enfoque de la plaga. Si necesitas implantar un PLAN DE GESTIÓN INTEGRAL DE PLAGAS según la normativa de sanidad y de seguimiento periódico en tu empresa, los servicios de control de higiene ambiental en ILUNION incluyen todas estas fases para el control integral de la plagas. inspección, tratamiento certificado y monitorización continua.

Métodos y técnicas de desratización

La elección depende de la especie, del nivel de plaga y el tipo de instalación.

Métodos químicos: rodenticidas y cebos

Es el recurso dominante frente a infestaciones de nivel medio y alto. Los cebos (en bloques parafinados, pasta, granulado o pellets) se introducen en cajas portacebos bajo llave, inaccesibles para el personal o las mascotas. Los expertos recurren a rodenticidas anticoagulantes de segunda generación, letales y restringidos a aplicadores habilitados. Posteriormente, se retiran los restos biológicos cumpliendo protocolos sanitarios para evitar la intoxicación de la cadena trófica.

Métodos mecánicos: trampas y portacebos

Se imponen en perímetros donde la toxicidad está vetada (cocinas industriales, hospitales) o donde se requiere un cadáver como evidencia física de captura. Existen opciones adhesivas, de golpe y de captura viva, todas diseñadas para maximizar la eficacia limitando el sufrimiento del animal. Suelen ser la primera barrera en tareas de monitoreo preventivo.

Métodos de exclusión: sellado y barreras físicas

El tratamiento definitivo. Una rata adulta penetra por fisuras de 2,5 centímetros; un ratón apenas necesita 6 milímetros. Clausurar grietas en fachadas, proteger tuberías y asegurar las juntas de las puertas mediante acero, mortero o mallas metálicas bloquea por completo la reentrada del roedor. Es el escudo indispensable tras cualquier exterminio.

Métodos biológicos y electrónicos

Como complemento de nicho, la cetrería actúa en grandes espacios abiertos limitando poblaciones mediante depredadores naturales. En la vertiente digital, los sensores electrónicos de movimiento y ultrasonidos ganan terreno. Estos sistemas reportan actividad en tiempo real y generan el registro automático que exigen normativas de trazabilidad tan estrictas como IFS, BRC o ISO 22000.

Señales de que necesitas un servicio de desratización

Ignorar las primeras evidencias asegura la proliferación masiva en pocas semanas. Debes actuar con urgencia si detectas:

  • Excrementos dispersos: Visibles junto a zócalos, bajo los muebles o en zonas de almacenamiento.
  • Daños y roeduras: Cables eléctricos pelados, tuberías de PVC perforadas o envases de mercancía rotos.
  • Ruidos persistentes: Rascados y carreras en falsos techos o tras el pladur, sobre todo en horario nocturno.
  • Avistamiento diurno: Cruzarse con un roedor a la luz del día es síntoma inequívoco de que la colonia oculta tiene una densidad crítica.
  • Restos de nidos: Acumulaciones de materiales blandos y triturados (papel, cartón o tela) en rincones apartados.
  • Hedor amoniacal: El rastro olfativo fuerte e impregnante que deja la orina de estos animales al secarse.

¿Por qué contratar una empresa de desratización profesional?

Afrontar una infestación con cebos domésticos agrava el escenario. Solo una empresa de desratizacion autorizada posee las credenciales para desmantelar la plaga de forma definitiva y segura.

En primer lugar, operan bajo habilitación oficial (Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas - ROESB), dotando a sus técnicos del carnet de aplicador necesario. Esto les permite utilizar compuestos de uso exclusivamente profesional, cuya potencia supera con creces cualquier alternativa de venta libre, evitando el riesgo de intoxicar a personas o animales domésticos por una manipulación negligente.

Un servicio de desratización experto no elimina individuos aislados, erradica la colonia al completo e impone medidas de contención. En el ámbito corporativo, garantiza el cumplimiento normativo exigido en las auditorías de sanidad.

Si necesitas contratar un servicio profesional de higiene ambiental y control de roedores de ILUNION para tu empresa o instalación, nuestro equipo ofrece inspecciones exhaustivas, tratamientos certificados y planes de mantenimiento a medida.

Preguntas frecuentes sobre desratización

  • Los más letales son los anticoagulantes de segunda generación (brodifacum, bromadiolona y difetialona), capaces de suprimir la coagulación del roedor. Debido a su toxicidad, su uso queda reservado a técnicos habilitados para prevenir envenenamientos en la cadena trófica. Los productos domésticos (primera generación) exigen dosis repetidas y rara vez frenan infestaciones severas.

  • Rechazan olores penetrantes como el amoniaco, el alcanfor, la menta o el vinagre blanco, aunque su efecto repelente es superficial y caduca pronto. El verdadero enemigo de una colonia es la carencia de recursos: sin refugio, agua y alimento al alcance, no sobreviven. El blindaje estructural y la pulcritud son sus peores amenazas.

  • Concretan su actividad principal durante la noche profunda, habitualmente entre las 23:00 y las 03:00 horas. Escuchar correteos en muros o techos durante ese periodo confirma su presencia. Si alteran este patrón y se dejan ver a plena luz del día, advierte de una superpoblación agresiva que exige intervención drástica.

  • Exige una perimetración estratégica. Se instalan portacebos de seguridad fijados en puntos críticos, como redes de saneamiento o zonas de maleza espesa. Es vital podar la vegetación que sirve de escondite y suprimir cualquier foco de agua o alimento. Ante grandes extensiones, el mapeo técnico profesional resulta innegociable.

  • En el marco de la sanidad ambiental (servicios DDD), se categorizan según su letalidad microbiana:

    • Antisepsia sobre tejidos vivos.
    • Desinfección de bajo nivel para bacterias vegetativas.
    • Nivel intermedio, que añade control sobre hongos y virus.
    • Alto nivel, que arrasa con casi todo microorganismos.
    • Esterilización, la destrucción absoluta, esporas incluidas.